Top

La vida es como un viaje en una montaña rusa

La vida es como un viaje en una montaña rusa, llena de subidas, bajadas y vueltas, que son los sentimientos, las emociones y los momentos que recorremos. Crecemos, sufrimos, nos reímos, sentimos que la vida nos sonríe, nos enamoramos, vivimos sustos, alegrías, nos peleamos, perdonamos, traemos nuevas vidas al mundo, perdemos a seres queridos, envejecemos, morimos.

Una vez subidos a esta montaña rusa, ya no podemos bajarnos del carrito hasta que termine el recorrido. Podemos temerle o disfrutar al máximo de la experiencia de estar ahí arriba, estar vivos.

La vida es muy intensa tanto en lo bueno como en lo malo, y para limitar esa intensidad creamos nuestro propio mundo dentro del mundo, una burbuja que nos protege de lo negativo, pero también nos impide vivir con intensidad. El sentir se va atrofiando, como una llama que apenas brilla, y el tiempo y la costumbre, hacen que pensemos que esos nuevos límites son lo máximo que podemos alcanzar.

Leí una vez, “Vivir vivos es algo poco frecuente entre los humanos”.
Como tenemos la posibilidad de viajar en el tiempo con nuestra mente, estamos casi siempre en el pasado o en el futuro, pero en el único momento en que estamos vivos es ahora, y conectados con nuestra alma que nos pide a gritos que le prestemos atención, que no hagamos oídos sordos y la escuchemos, que seamos sinceros con nosotros mismos.

Vemos en películas a superhéroes con poderes que muchas veces soñamos tener, y no nos damos cuenta que poseemos muchos otros poderes que pueden marcar la diferencia en más de una situación. El poder de la compasión, la empatía, el respeto, el agradecimiento, el reconocimiento, la sinceridad…
Y al darnos cuenta de que cada uno de nosotros somos superhéroes, lo primero que tenemos que hacer es ir al rescate de nosotros mismos. No por egoísmo, sino por ser esa, la principal contribución que podemos realizar para el bienestar común, y poder ayudar a alguien más.

Todos querríamos ver algún milagro en algún momento de nuestras vidas pero a lo largo del camino se perdió el significado de lo realmente milagroso, y lamentablemente, nos damos cuenta cuando lo estamos a punto de perder, o ya lo perdimos. Todo es milagroso desde diferente perspectiva, en tiempo, situación y distancia, como alguien que nació sin brazos lo puede ver en un aplauso.

Vivimos en un mundo muy INTENSO, interior y exteriormente, donde la crueldad y el egoísmo lo vemos y sentimos a diario; pero si nos permitimos ser abiertos, y ver más allá de lo que nos muestran nuestros ojos, también podemos ver superhéroes y milagros, en cada momento, y por todos lados.
Y nosotros también con nuestro accionar podemos marcar la diferencia, aunque afectemos la vida de pocos para bien, ya es mucho.


Les comparto un video muy inspirador, les recomiendo verlo completo. De aquí tomé el ejemplo que publiqué en el post anterior, de como alguien ve un milagro al ver a las personas levantar las manos y aplaudir. Muy emotivo, espero que les llegue!